De la productividad de las funciones de Propp.
En este clásico video juego
nos encontramos con nuestro querido y esférico Pac-Man, ahora dotado de patitas,
quien debe partir de su hogar para devolverle a la Reina de las hadas el hadita
que lleva bajo el sombrero. Para conseguirlo, nivel tras nivel, debe
enfrentarse con fantasmas enemigos, chorros de agua y trampas de arenas
movedizas. A medida que realiza estas proezas, va obteniendo pequeñas recompensas:
más puntos, vida o tiempo extras, invencibilidad.
Cuando consigue regresar el
hadita a Fairyland, nuestro héroe debe emprender el regreso a casa. Para
ayudarlo en su viaje de vuelta, la Reina de las hadas le regala un objeto
mágico: la versión arcade de las botas de las siete leguas. Finalmente, llega a
su hogar, donde lo reciben cálidamente su esposa y su hijo: Ms. Pac-Man y Baby Pac-Man.
Así nos encontramos con una
narración que incluye, al menos, doce funciones de Propp:
11.
Partida: el héroe se va de casa.
12.
Prueba: el héroe sufre una prueba que lo prepara para recibir un objeto o un
auxiliar mágico.
14.
Recepción: el héroe recibe el objeto mágico.
15.
Desplazamiento: el héroe es transportado, conducido o llevado cerca del lugar
donde se halla el objeto de su búsqueda.
16.
Combate: el héroe y su antagonista se enfrentan en un combate.
18.
Victoria: el antagonista es vencido.
20.
La vuelta: el héroe regresa.
21.
Persecución: el héroe es perseguido.
22.
Socorro: el héroe es auxiliado.
25.
Prueba: el héroe se propone una tarea difícil.
26.
Tarea cumplida: la prueba es superada.
27.
Reconocimiento: el héroe es reconocido.
Para terminar, debo decir que
desconocía toda esta trama y los bonus, lo que explica que haya sido tan mala
jugadora de Pac Land en mi infancia.
